Al igual que el recorrido de los niños con DYS, el recorrido de los padres puede resultar a veces emocional, física y psicológicamente agotador. Entre la larga peregrinación médica antes del diagnóstico y la preocupación por el futuro de su hijo después, los padres pueden necesitar acompañamiento para avanzar con más serenidad. Según las necesidades, el coaching parental puede girar en torno a estos 3 grandes ejes: el coaching de resolución, el de apoyo y la guía parental.
El coaching de resolución, para hacer frente a un problema
Tomado prestado de las matemáticas, la resolución de problemas busca establecer un diagnóstico de la situación, con el fin de delimitar con cierta objetividad el (o los) objetivo(s) a alcanzar.
Con los trastornos del aprendizaje, a los padres puede costarles mantener la disciplina con su hijo, gestionar sus rabietas, hacer frente a su falta de educación, a los conflictos entre hermanos, etc. Sin olvidar las posibles divergencias sobre los métodos educativos con la pareja, o la relación con el equipo docente.
El coaching parental de resolución trabaja en la comprensión de la situación, la búsqueda de los factores desencadenantes y la puesta en marcha de herramientas y medios concretos para superar la dificultad identificada.
El coaching de apoyo, para beneficiarse de una escucha empática
Como su nombre indica, el coaching parental de apoyo busca ofrecer un espacio de escucha empática. A menudo estresados, ansiosos, agotados y desbordados por los acontecimientos, los padres de niños con DYS llegan a dudar de su capacidad para ser buenos padres. Esta espiral es tan perjudicial para su hijo como para ellos mismos.
Ante estas dificultades, el papel del coach es ofrecer un tiempo de escucha y apoyo para ayudarles a hacer el duelo del hijo perfecto. Una vez asumida (y digerida) esta fase, por fin podrán reaccionar de manera positiva y comprometerse en un proceso de acompañamiento frente a sus dificultades de aprendizaje.
El coaching de guía parental, para afianzar su papel educativo
Con un alcance más amplio que la simple resolución de un problema, la guía parental ayuda a poner en marcha nuevas estrategias de aprendizaje y/o de educación: por lo general, este acompañamiento se realiza junto con todos los profesionales de la salud que siguen al niño (psicólogos, pedopsiquiatras, logopedas, terapeutas ocupacionales, etc.).
El objetivo aquí es guiar a los padres en su papel educativo, dándoles consejos para que adquieran herramientas, competencias y técnicas adaptadas a las necesidades de su hijo. La guía parental busca favorecer tanto el desarrollo del niño como la comunicación familiar.
No dudes en acercarte a los coaches de la plataforma Ora Visio: especializados en trastornos del neurodesarrollo, conocen perfectamente lo que está en juego. Por último, ten en cuenta que contar con el acompañamiento de profesionales es la mejor manera de ayudar a tu hijo con DYS, TEA (Trastorno del Espectro Autista) y TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad).

