En la primera cita con un profesional de la salud o del acompañamiento, es frecuente que le entregue un informe que denomina informe de anamnesis.
Pero ¿qué significa exactamente este término? ¿Y para qué sirve?
¿Qué es una anamnesis?
La palabra anamnesis designa la recopilación de información que permite al profesional comprender mejor la historia y la situación de la persona a la que acompaña.
No se trata, por tanto, simplemente de rellenar un cuestionario o de responder a una serie de preguntas. La anamnesis permite situar la problemática (el motivo de la cita) en su contexto.
Según el profesional consultado y el motivo de la cita, la información buscada puede referirse a:
- el motivo de la consulta;
- las dificultades o síntomas que se presentan;
- su aparición y su evolución;
- los antecedentes médicos o psicológicos pertinentes;
- la trayectoria escolar o profesional;
- las pruebas o evaluaciones ya realizadas;
- los tratamientos o acompañamientos anteriores;
- los hábitos de vida o el día a día;
- el contexto familiar o del entorno, cuando sea pertinente.
Evidentemente, no se hacen todas las preguntas a todo el mundo. El contenido de la anamnesis se adapta a la situación y a la profesión del profesional.
Eso sí, tanto si la cita tiene lugar en su consulta como en teleconsulta, como en la plataforma Ora-visio, la anamnesis es siempre un requisito previo.
¿Por qué su profesional necesita toda esta información?
Una dificultad no siempre puede comprenderse centrándose únicamente en lo que ocurre en un momento dado.
Tomemos el ejemplo de un niño que tiene dificultades con la lectura.
Un logopeda puede necesitar saber:
- cuándo y quién mencionó las dificultades (observaciones durante los deberes, una nota de la maestra)
- cómo fue el desarrollo de su lenguaje,
- cómo le va en el colegio (relación con los compañeros y el profesor, comportamiento)
- si existen antecedentes particulares (ya que hoy sabemos que los trastornos del neurodesarrollo tienen un fuerte componente hereditario y genético)
- si el embarazo transcurrió bien (estrés de la futura madre, parto por cesárea y/o prematuro)
- o si ya se han realizado evaluaciones (con el otorrinolaringólogo para comprobar la audición, con el oftalmólogo para la visión, con el ortoptista para la convergencia o la divergencia)
- si el niño come correctamente, si duerme bien, si practica alguna actividad física.
Del mismo modo, en el marco de un acompañamiento psicológico, cierta información sobre el contexto actual y la historia de la persona puede ayudar al psicólogo a comprender mejor la demanda y a adaptar su acompañamiento.
La anamnesis permite, por tanto, no considerar una dificultad como un elemento aislado, sino situarla en la historia y el entorno de la persona.
¿La anamnesis es un interrogatorio?
No realmente.
Aunque pueda adoptar la forma de un cuestionario, la anamnesis es ante todo un momento de intercambio y de comprensión.
Las respuestas pueden llevar al profesional a hacer otras preguntas, a precisar ciertos elementos o a descubrir una información importante.
El objetivo no es dar las «respuestas correctas de un test», sino aportar elementos que permitan al profesional comprender lo mejor posible la situación.
Por eso es importante responder a las preguntas que se le plantean con la mayor precisión posible, sin intentar interpretar usted mismo la información solicitada.
Además, esto permite al profesional decirle si está en el lugar adecuado o si, por el contrario, debe consultar a otro profesional que podrá ayudarle mejor.
Por eso, a veces, es necesario empezar por una Consulta neuropsicológica de detección y orientación (CNRO), es decir, una «entrevista en profundidad de 2 horas durante la cual repasamos juntos la historia del desarrollo, escolar y familiar de su hijo, así como las dificultades que encuentra actualmente. El objetivo es comprender mejor la situación, detectar posibles signos que sugieran un Trastorno del Neurodesarrollo (TND) o, por el contrario, poner de relieve elementos tranquilizadores. Esta consulta permite evitar gestiones inadecuadas o evaluaciones no prioritarias, que a menudo hacen perder tiempo, energía y dinero a las familias. Al final de la entrevista, se marcha con una visión más clara de la situación y con recomendaciones concretas: prioridades que explorar, evaluaciones pertinentes, profesionales o centros a los que acudir, primeras pautas que aplicar en el día a día.» Anaëlle Audebert, psicóloga y neuropsicóloga en Ora-visio.
¿Y si la consulta es para mi hijo?
Cuando se acompaña a un niño, la anamnesis suele completarse con la ayuda de sus padres o tutores legales.
El profesional puede tratar, en particular, de conocer mejor:
- su desarrollo desde el nacimiento (problemas de salud, retraso del crecimiento, …)
- o las posibles evaluaciones ya realizadas (evaluación logopédica, test WISC, evaluación neuropsicológica, test de CI, …)
- su trayectoria escolar (su relación con el colegio, sus resultados,…)
- las dificultades que ha vivido y que vive actualmente (separación de los padres, duelo, familia reconstituida, enfermedades)
- su entorno:
- su familia (sus padres, los hermanos)
- su hogar (piso o casa, jardín, habitación propia)
- el modo de cuidado
Esta información es especialmente útil cuando el niño todavía no puede explicar por sí solo ciertos aspectos de su historia. No obstante, es importante dar después la palabra al principal interesado y a los padres (o acompañantes en la cita) para completar y precisar los hechos.
¿La anamnesis permite establecer un diagnóstico?
La anamnesis, por sí sola, no suele permitir establecer un diagnóstico.
Constituye una etapa de recogida de información que puede contribuir a la evaluación global de la situación.
Según el motivo de la consulta, el profesional puede necesitar:
- otra entrevista en profundidad con el niño,
- sesiones de observación,
- pruebas,
- una evaluación,
- u otros elementos antes de poder establecer sus conclusiones.
La anamnesis es, por tanto, más bien un punto de partida para comprender la situación, y no una conclusión en sí misma. Este informe se le enviará muy a menudo por correo electrónico. Forma parte del historial médico del paciente y solo puede compartirse con su consentimiento.
En conclusión:
La anamnesis es la primera etapa importante de muchos acompañamientos. Permite al profesional comprender mejor quién es usted, qué le lleva a consultar y en qué contexto se inscribe la dificultad.
Para saber más:
- otro artículo de nuestro blog: Cuando surgen preguntas sobre el desarrollo de su hijo: ¿para qué sirve una Consulta neuropsicológica de detección y orientación (CNRO)?
- otros artículos en la web de nuestro socio Dys-positif.fr, por ejemplo (en francés): Orthoptie, un outil de diagnostic de la dyslexie ?

