Una herramienta de escritura designa todos los útiles usados para escribir: lápices, bolígrafos, rotuladores, plumas estilográficas, etc. Como la forma de sujetarla influye directamente en la calidad y la velocidad de la escritura, hay que elegirla con cuidado, según el desarrollo de la prensión del lápiz en el niño.

Las etapas del desarrollo de la prensión del lápiz

Hacia el año o año y medio, el niño adopta la prensión palmar: sostiene el lápiz con el puño, con todos los dedos cerrados sobre él. Aquí, es el movimiento del brazo el que permite escribir.

Hacia los 2-3 años, aprende a girar el antebrazo, de modo que el índice y el pulgar apunten hacia abajo. Con esta prensión transitoria, todo el brazo sigue interviniendo, aunque algunos niños logran controlar el lápiz con el antebrazo, o incluso con la muñeca.

Hacia los 3-4 años, el niño adopta la prensión cuadrípode estática: como el lápiz se sostiene a la vez con el pulgar, el índice, el corazón y el anular, es la muñeca la que permite escribir.

Por último, hacia los 4-6 años, evoluciona hacia la prensión trípode o «madura», en la que la herramienta de escritura se sostiene entre el pulgar y el índice y se apoya en el lateral del dedo corazón, con el anular y el meñique replegados dentro de la mano. Aquí, el movimiento lo realizan los dedos, lo que permite que la mano se relaje y que la escritura gane en velocidad y calidad.

¿Qué herramienta de escritura elegir según la edad del niño?

Especialmente recomendado al comienzo del aprendizaje de la escritura, el lápiz es una herramienta que se borra fácilmente, lo que contribuye a tranquilizar al niño y a evitar los tachones. Cabe señalar que las formas triangulares le permiten colocar bien los dedos en cada cara.

El bolígrafo se introduce más tarde, ya que requiere cierta destreza: como la punta debe estar en contacto con el papel para funcionar, esto supone sujetar la herramienta de forma más o menos vertical. Por ello, como no puede apoyarse en el espacio interdigital de la mano, esto puede generar tensiones.

La pluma estilográfica no se recomienda para los niños con dificultades de escritura, ya que exige una buena posición de la mano y una buena sujeción del útil.

Cabe señalar que a lo largo de la primaria, se recomienda elegir cuadernos pequeños de cuadrícula grande, que se adaptan más fácilmente al tamaño del antebrazo del niño, ya que este y el cuaderno deben quedar paralelos. En el mismo sentido, un cuaderno fino será más fácil de manejar, además de ofrecer mayor estabilidad al antebrazo.

 

Para elegir la herramienta de escritura adecuada según la edad de su hijo y ayudarle a adoptar los gestos correctos, no dude en pedir ayuda a uno de nuestros grafoterapeutas de la plataforma Ora-Visio. Con el acompañamiento de un profesional, su hijo podrá lograr una mejor movilidad de los dedos y mayor flexibilidad, lo que le permitirá ganar velocidad y soltura en su escritura.