Expresión de un dolor físico, las lágrimas también tienen un papel social y cognitivo destinado a despertar la empatía en los demás, que entonces se muestran más dispuestos a acceder a ciertas peticiones. En hipnoterapia, es importante distinguir el llanto durante el trance del que se produce fuera de él. Si este último es tan frecuente como espontáneo, el primero es a la vez pasivo y poco sistemático. Explicaciones.

La abreacción de Freud y Breuer

Entre 1893 y 1895, Sigmund Freud y Josef Breuer se interesaron por la histeria y su posible tratamiento mediante la hipnosis. La forma en que una persona reacciona ante un acontecimiento traumático genera un afecto patógeno más o menos intenso, que condicionará su capacidad de actuar y su aptitud para la felicidad.

Para Freud, la abreacción es una descarga emocional normal y saludable, que permite a la persona reaccionar ante un acontecimiento evitando conservar un afecto patógeno demasiado importante. Aunque esta liberación emocional no siempre va asociada al llanto, sigue siendo catártica según él.

Unos años más tarde, Freud dará preferencia a la vía de la expresión y la representación del recuerdo patógeno a través del lenguaje. Un enfoque más suave de la problemática mediante la palabra.

Los dos tipos de llanto en hipnoterapia

Las lágrimas durante la sesión de hipnoterapia

Durante la anamnesis, primera fase de la entrevista en hipnoterapia, el llanto, totalmente espontáneo, se produce muy a menudo. El paciente explica en ella su problema, sus sentimientos, sus sufrimientos, plenamente consciente.

Estas crisis de llanto responden entonces a un proceso físico clásico: el llanto va acompañado de una contracción de la garganta, que produce la sensación de tener un nudo en la garganta e impide al paciente tragar. Estas lágrimas emocionales tienen el poder de liberar tensiones nerviosas (toxinas asociadas al estrés), pero también liberan endorfinas de bienestar (analgésicas).

Durante una sesión de hipnoterapia, no es raro encontrar pacientes con espasmos de sollozos, la garganta cerrada, secreción nasal, síntomas físicos tan clásicos como frecuentes en terapia.

Las lágrimas del trance

Las lágrimas que aparecen durante la hipnosis son muy diferentes: decididamente pasivas, no se manifiestan con los síntomas físicos descritos anteriormente. El trance implica un estado con sus propios códigos y manifestaciones. Por tanto, el llanto en ese estado también tiene su propio código y resonancia.

Su uso es objeto de debate: algunos profesionales consideran necesario provocar una abreacción como marcador de cambio, mientras que otros no ven en ello ni necesidad ni obligación. Proceso complejo y poderoso, las lágrimas del trance pueden ser a veces totalmente espontáneas: la persona no siempre tiene una explicación para ellas después de la sesión.

En el enfoque de la hipnosis ericksoniana, un hipnoterapeuta puede utilizar el arte de la permisividad e invitar a su paciente a dejar fluir las lágrimas, siempre y cuando estas ayuden a aliviar un sufrimiento y le permitan alcanzar un sentimiento positivo tras la sesión…

 

No dude en hablar libremente sobre el llanto y las lágrimas con uno de los hipnoterapeutas de la plataforma Ora Visio, para conocer su postura al respecto y su papel en su enfoque terapéutico.