Los rituales permiten instaurar hábitos y automatizar prácticas. En casa, ayudan a guiar a los niños hacia la autonomía: poner la mesa y llevar los platos al fregadero, quitarse los zapatos al entrar, ordenar la habitación antes de dormir, etc. Aunque pueden vivirse como una obligación y generar cierto rechazo en el niño, estos rituales contribuyen a tranquilizarlo. En el aprendizaje de la escritura, su papel es igualmente esencial…
Los rituales en el aprendizaje de la escritura
Consultados por dificultades relacionadas con la escritura, o incluso ante la sospecha de disgrafía, los grafoterapeutas constatan a menudo que el origen del problema es la falta de rituales asociados. Los niños se quedan sin puntos de referencia, cuando deberían enseñarse desde el primer año de infantil.
Existen varios tipos de rituales que apoyan el aprendizaje de la escritura:
- La preparación de los dedos y el desarrollo de los músculos de la mano;
- La automatización de la postura de escritura;
- La toma de conciencia de la escritura manuscrita;
- Etc.
Ejemplos de rituales para poner en práctica en el colegio o en casa
La preparación de los dedos para la escritura
Muchos grafoterapeutas son consultados para una reeducación de la escritura y constatan que los niños simplemente tienen dificultades para mover los dedos. Los especialistas realizan entonces ejercicios de motricidad fina como caminar con los dedos hacia delante o hacia atrás. Son ejercicios sencillos, pero si se practican a diario, permiten a los niños progresar rápidamente y de forma sorprendente.
La postura correcta para escribir
En casa, es fundamental instaurar rituales relacionados con la postura necesaria para escribir, utilizando mobiliario adaptado al tamaño del niño. La altura de la mesa debe favorecer un ángulo recto con los codos cerca del tronco; la silla, por su parte, debe permitir apoyar los pies planos en el suelo o en un reposapiés. En el colegio, normalmente se establecen rituales para enseñarles a sujetar el lápiz o a mover el brazo.
Los rituales de escritura manuscrita
En primero de primaria, los docentes instauran rituales para consolidar las habilidades de producción escrita. Puede tratarse del ritual de la copia sobre distintos soportes (pizarra, letras móviles, cuadernos, arena, etc.) o del de la transcripción (mayúsculas de imprenta, letras script y letras cursivas). Con tarjetas que asocian una palabra y una imagen, es posible estimular la creatividad en la producción escrita, aliviando a la vez la memoria y verificando la ortografía…
En consulta, los grafoterapeutas constatan a menudo que las dificultades de escritura se deben a una falta de automatismos o a rituales insuficientemente asentados en el niño. La reeducación pasa entonces por la realización de ejercicios adecuados para recuperar un gesto de escritura correcto y el placer que lo acompaña. Incluso en caso de disgrafía, el papel de los rituales sigue siendo esencial para aliviar los síntomas del trastorno.
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