Cuando se trata de contribuir a la reeducación de los trastornos del aprendizaje (discalculia, dispraxia, dislexia, TDAH…), ¿cuál es la terminología más adecuada para describir la intervención del logopeda: se trata de «clases de logopedia» o de «sesiones de logopedia»? Aunque estas denominaciones puedan parecer similares, o incluso sinónimas, en realidad se refieren a enfoques bien diferenciados…
Una «clase de logopedia», asimilable a un apoyo escolar
El uso de la terminología «clase de logopedia» solo puede plantearse en el marco de una clase de apoyo escolar. Esta consiste en repasar lo que ya se ha presentado en clase, con el fin de completar ese aprendizaje con los contenidos que el niño no haya asimilado.
Pudiendo durar más de una hora, esta clase busca retomar las nociones estudiadas: el profesional repite la lección, ofreciendo una explicación diferente para que el alumno pueda retenerla. Esta clase de apoyo escolar, por cierto, es impartida por un profesional de la educación, a diferencia de una sesión de logopedia, que es dirigida por un profesional sanitario registrado en la autoridad de salud correspondiente.
Una «sesión de logopedia», asimilada a una reeducación
En el marco de una reeducación para trastornos del aprendizaje, es muy recomendable emplear el término «sesión de logopedia». Con una duración de 30 a 45 minutos, tiene en cuenta el nivel de fatiga del paciente: en este contexto, el profesional no viene a ofrecer una segunda presentación de las lecciones, sino que se centra en una dificultad cognitiva que habrá detectado en su evaluación. Este trabajo es más exigente para el niño, que llega a la saturación más rápidamente.
Al ser duraderos, los trastornos DYS requieren que el niño desarrolle herramientas de compensación para superar sus dificultades, ya sea una lentitud en la lectura, una estructura lógica de seriación inestable, un vocabulario limitado, etc. Durante una sesión de logopedia, el niño realiza ejercicios lúdicos para aprender a dominarlos. Para ello, también podrá apoyarse en material especializado, diseñado específicamente para niños con trastornos DYS.
¿Clases o sesiones de logopedia?
Si su hijo presenta un retraso escolar, le invitamos a acudir a su médico de cabecera. Si procede, le orientará hacia un logopeda para realizar una evaluación, con el fin de identificar sus dificultades. En esta etapa, el profesional también podrá determinar si se trata de un trastorno del aprendizaje o de un simple retraso puntual. A partir de ahí, deberá seguir clases de apoyo escolar o sesiones de logopedia.
Cabe señalar que estas sesiones pueden complementarse con la intervención de otros profesionales, en función de las necesidades del niño, como un grafoterapeuta en caso de disgrafía o un terapeuta ocupacional en caso de dispraxia.
Si procede, no dude en consultar la plataforma Ora-Visio, que reúne a profesionales especializados en la gestión de los trastornos DYS: al ofrecer consultas a distancia, están disponibles en todo momento para responder a sus preguntas.

