¿Qué es la disfonía?
Etimológicamente, disfonía significa «dificultad de la voz» (del griego dys: dificultad; phonia: voz).
Es, por tanto, una alteración objetiva y/o subjetiva de la voz como soporte sonoro del habla. La disfonía puede ser una afectación aislada o combinada de los parámetros acústicos de la voz, que son el tono (una voz más aguda o más grave de lo normal), su intensidad o su timbre (el color de la voz).
Existen dos tipos de disfonía. O bien es funcional, debida a un mal uso de la voz, o bien es orgánica, con lesiones visibles (nódulos, pólipos, etc.). Estos dos tipos de disfonía pueden ser consecutivos (un mal uso de la voz puede provocar lesiones, por lo que la disfonía será a la vez funcional y orgánica).
El tratamiento de la disfonía suele consistir en una evaluación otorrinolaringológica (para determinar el tipo de disfonía), seguida de una atención logopédica. Si es necesario, también es posible consultar a un foniatra para un diagnóstico más profundo.
Los síntomas pueden ser ronquera en la voz, aire en la voz, dolor al hablar, incapacidad para producir la voz de la manera deseada… Estos síntomas varían según la causa de la disfonía.
¿Cómo se provoca?
Existen numerosas causas posibles de la disfonía. En el caso de la disfonía funcional, el trastorno proviene de un mal uso de la voz (llamado higiene vocal). Es muy frecuente en niños o en personas cuya profesión exige un uso intenso de la voz, como profesores o conferenciantes. También puede encontrarse en personas con un consumo excesivo de tabaco (que finalmente también provocará trastornos orgánicos). En el caso de la disfonía neurológica, las dificultades vocales provienen de una enfermedad neurológica como la enfermedad de Parkinson. Las causas también pueden ser psicológicas, debidas a una malformación o consecuencia de una operación de laringe…
¿Cómo saber si me afecta?
Si sientes dolor al hablar, si tu voz está ronca, si no consigues elevar la voz o, por el contrario, no consigues hablar bajo, es posible que te veas afectado por lo descrito anteriormente. Si es así, te recomiendo consultar a un otorrinolaringólogo. Este revisará el estado de tus cuerdas vocales y de tus oídos. Así, si detecta signos de disfonía como inflamación de las cuerdas vocales, nódulos, pólipos u otros, te derivará a un logopeda.
¿Cómo se desarrolla el tratamiento?
Dado que la voz es un medio de comunicación esencial, su reeducación corresponde naturalmente al logopeda (clínico de la comunicación).
Toda reeducación comienza con una evaluación para comprender los síntomas de tu disfonía según las observaciones del otorrinolaringólogo y tu propia percepción.
Tras esta evaluación, se establecerán objetivos de trabajo a corto y largo plazo, que se cumplirán en un número determinado de sesiones fijado por el logopeda.
La reeducación vocal es particular dentro del trabajo del logopeda, ya que muy a menudo se obtienen muy buenos resultados con un número mínimo de sesiones. Además, el trabajo a distancia es posible y más sencillo que con otros trastornos que requieren manipulaciones.
Por eso decidí ejercer en la plataforma ORA.
Para más información sobre la voz y la logopedia, puedes visitar mi canal de YouTube (https://www.youtube.com/channel/UCnDQ_gA9OL9kC1BmUxU3KkA) o contactarme a través de la plataforma ORA.

