Tras un recorrido escolar más o menos largo y complicado, muchos niños DYS logran completar con éxito sus estudios superiores. Pero para algunos, el fracaso en la secundaria supone un freno para continuar estudiando. ¿Qué recorrido espera a los niños con trastornos del aprendizaje? ¿Qué orientación elegir para los alumnos DYS o con TDA/H? ¿Qué profesiones conviene favorecer según el trastorno del niño?

Las opciones de escolaridad de un niño DYS, autista o con TDA/H

En cuanto se establece el diagnóstico, los padres de niños con un trastorno del aprendizaje se plantean la cuestión de la escolarización. Es un recorrido a veces complejo, pero que no deja de mejorar en favor de la inclusión y la igualdad de oportunidades.

En primaria: educación infantil y primaria. Una vez diagnosticado, el niño puede integrarse en una clase ordinaria en el centro que le corresponde. Si esto resulta complicado, puede orientarse hacia una unidad especializada dentro de un centro ordinario, dentro de un dispositivo de inclusión escolar colectiva: la ULIS (Unité Localisée pour l’Inclusion Scolaire, unidad localizada para la inclusión escolar). En el marco de una escolarización individualizada, el alumno con discapacidad se integra en una clase ordinaria y puede contar con el apoyo de un asistente escolar, conocido en Francia como AVS (auxiliaire de vie scolaire). Este AVS es una persona cualificada que forma parte del proyecto personal de escolarización (PPS) del niño con discapacidad.

Las ULIS (Unité Localisée pour l’Inclusion Scolaire).

Dentro de la ULIS, los alumnos se integran en un dispositivo colectivo y se benefician de una enseñanza adaptada. No obstante, participan en algunas actividades con el resto de los alumnos. Los niños de una ULIS también tienen la posibilidad de integrarse individualmente en otra clase del centro durante su escolaridad.

En secundaria, en el «collège» y el «lycée».

Aunque la acogida de los niños con dificultades mejora en primaria, en secundaria los avances son más lentos.

«El Ministerio de Educación se compromete a formar cada vez mejor a los docentes de primaria y secundaria, y estas formaciones tienen muy buena acogida. Los trastornos del comportamiento y los «dys» generan muchas preguntas. Creo que hoy se atienden mejor.»

Véronique Montangerand, inspectora encargada de la adaptación escolar

Al llegar a secundaria, los alumnos con DYS se integran en una clase ordinaria de forma individual o en una unidad especializada de un «collège» o «lycée» ordinario. Se trata entonces de una integración escolar colectiva. Un dispositivo que favorece la accesibilidad pedagógica de estos alumnos: la ULIS (Unité Localisée pour l’Inclusion Scolaire) es una respuesta a medida para algunos de estos jóvenes en situación de discapacidad.

La Unité Localisée pour l’Inclusion Scolaire (ULIS)

Este sistema de apoyo pedagógico está dirigido a jóvenes de entre 11 y 16 años. Cuando la integración individual en una clase ordinaria resulta demasiado complicada, pero la admisión en un IME (Institut Médico-Educatif, instituto médico-educativo) no está justificada, la ULIS los acompaña en su camino hacia la integración. Algunas ULIS están dedicadas más específicamente a los «trastornos del aprendizaje» o a los «trastornos del lenguaje».

Los beneficios de las ULIS

Escolarizados junto a otros alumnos de su edad, los niños en ULIS se benefician además de material pedagógico adaptado a sus necesidades específicas. Mejor aún, reciben acompañamiento terapéutico dentro de su propio centro escolar. Todo ello supone oportunidades adicionales para pasar a la siguiente etapa.

Durante toda su escolaridad, un niño con trastornos DYS puede beneficiarse de apoyo logopédico gracias a los servicios de consulta logopédica online que ofrece la plataforma ORA. Accesibles desde cualquier parte del mundo, por ejemplo desde casa, las sesiones las imparte un logopeda cualificado, especializado en trastornos DYS y elegido por la familia del niño. Una ayuda muy valiosa para las familias que viven en zonas con escasez de especialistas en Francia o en el extranjero.

Estudios superiores: superar el reto con una discapacidad

Las dificultades de los DYS en la universidad:

Se encuentran mayoritariamente en las carreras agrícolas, donde representan más del 20% de los estudiantes de esa orientación profesional. ¿Elección personal o por defecto? Las cifras no dicen más. Sin embargo, estudios realizados por el laboratorio de excelencia ASLAN muestran un resultado alentador:

«Esta condición no es un obstáculo estricto para acceder a la universidad. Las adaptaciones hoy disponibles probablemente favorecen esta tendencia.»

Laboratorio ASLAN

El problema residiría más bien en el debilitamiento progresivo de los dispositivos de ayuda a medida que el alumno avanza en sus estudios. Es el caso, en particular, de la mayoría de las universidades. Sin embargo, ¡los trastornos del comportamiento y del lenguaje persisten más allá de la secundaria! Al llegar a la universidad, los estudiantes con discapacidad tienen más dificultades para tomar apuntes, seguir las clases en medio del bullicio de los auditorios o comprender los enunciados escritos durante los exámenes. Pero la buena noticia es que esta situación está cambiando. Ese es precisamente el objetivo del proyecto ETUDYS, que abre camino a las clases en audio y los materiales visuales proyectados, así como a las adaptaciones de los tiempos durante los exámenes y parciales.

Ayudar a tu hijo a elegir su orientación

Orientar a tu hijo sin influirlo, ayudarlo en sus decisiones respetándolas al mismo tiempo, es una situación aún más delicada para los padres de niños DYS. Un repaso a los pasos que facilitan la orientación escolar y profesional.

  • Consultar a orientadores y las diferentes guías de profesiones disponibles en los CIO (Centre d’Information et d’Orientation, centros de información y orientación) y en el sitio web de ONISEP (el organismo francés de información sobre orientación), que publica guías especiales para casos de discapacidad.
  • Consultar a un orientador online. La plataforma ORA permite pedir cita y realizar una entrevista con un orientador especializado en trastornos DYS y otras discapacidades.
  • Consultar los Centres d’Aide à la Décision (CAD, centros de ayuda a la decisión) presentes en las cámaras de oficios y artesanía.
  • Consultar los recursos online, en particular el portal del gobierno, de los interlocutores sociales y de las regiones. Para la orientación y la formación existe un sitio dedicado: orientation-formation.fr
  • Participar en las jornadas de puertas abiertas de los centros y en las ferias profesionales.
  • Realizar prácticas durante los años de «collège» y «lycée». ARPEJEH es una asociación que fomenta las prácticas en empresas para jóvenes con discapacidad.

Elegir una profesión: una libertad a veces adaptada

¿Hay profesiones que fomentar o evitar según la discapacidad de un alumno? Lo importante es que el joven tome una decisión informada, guiada por sus propias aspiraciones y por las realidades del mundo laboral. Algunas pistas para orientar esta decisión:

El caso de la dislexia:

Suelen ser personas muy hábiles y creativas. Cualquier tipo de profesión manual les resulta adecuada. Estos jóvenes tendrán más facilidad para encontrar empleo que las personas con disfasia. En su día a día, sabrán encontrar con habilidad formas de sortear su dificultad. El único obstáculo sigue siendo el periodo de escolarización. La formación profesional (CAP) o el «lycée» profesional pueden ser una revelación para estos estudiantes disléxicos. Cuando el lenguaje escrito no es la única base del conocimiento, el alumno puede destacar brillantemente.

El caso de la disfasia:

Los principales aliados de estos alumnos con trastornos del lenguaje son el tiempo y el apoyo logopédico. La mayoría superará la discapacidad logrando intercambiar y comunicarse en el día a día. Las profesiones manuales parecen más indicadas en su caso. Son personas muy prácticas, al estilo de los mejores técnicos. La formación profesional (CAP, BEP) y el Bachillerato Profesional suelen ser la salvación de los estudiantes con disfasia.

El caso de la dispraxia y la disgrafía:

El recorrido escolar será complejo y estará sembrado de obstáculos. Sin embargo, la fuerza de voluntad de los niños afectados por estos trastornos les permite superar muchas dificultades a lo largo de una escolaridad exigente. Tienen todas las capacidades para aprobar el bachillerato con matrícula de honor. Todo tipo de titulaciones están a su alcance. Una vez superada la etapa escolar, siguiendo la orientación que les gusta, son capaces de tener éxito también en los estudios superiores. Conviene evitar las profesiones manuales o que requieran motricidad fina, así como los puestos que exigen una buena organización.

Estas son solo estimaciones generales. Cada persona gestionará su discapacidad y sus estudios a su manera. No debe imponerse ninguna orientación a un niño con un trastorno del aprendizaje o del lenguaje. Lo más importante es apoyarlo y ayudarlo a encontrar su camino, sea cual sea el tiempo que necesite.