A pesar de los numerosos juegos y juguetes que llenan su habitación, su hijo autista juega de forma sistemática con el mismo objeto o repite incansablemente el mismo escenario. Si lo deja solo, su tiempo libre carece de riqueza y variedad. Un placer para unos, un rompecabezas para otros: el tiempo libre de los niños autistas merece un poco de inversión antes de convertirse en un momento agradable de descubrimiento. ¿Cómo ayudar a su hijo autista a abrirse a nuevas actividades?
¿Por qué los niños autistas no saben gestionar su tiempo libre?
Porque no se proyectan hacia lo que podrían hacer. «Haz lo que quieras» es una instrucción que su hijo autista no comprenderá. Porque le cuesta poner en palabras lo que desea. Porque vuelve incansablemente a los mismos centros de interés. Más sencillamente, porque percibe el mundo de otra manera. La hipersensibilidad, la dependencia de la rutina o la necesidad constante de movimiento son frenos para las actividades nuevas. Si prueba un juego nuevo, es muy probable que utilice esos juguetes desconocidos de forma inesperada. Además, seguramente habrá notado su dificultad para jugar a juegos de imaginación o de imitación («hacer como si»). Todas estas condiciones juntas provocan que se niegue a lanzarse a un juego, un deporte o una manualidad durante su tiempo libre. Cuando además se añade una dimensión social con la presencia de otros niños, la actividad de ocio puede convertirse rápidamente en una fuente de estrés para él. Pero usted está ahí, buscando consejos y buenas ideas para acompañarlo, así que todo es posible.
¿Por qué son esenciales las actividades variadas para los niños autistas?
El juego es un excelente medio para entrar en contacto con su entorno. Al practicar una actividad extraescolar, participar en un juego de mesa o unirse a un grupo en el parque, el niño autista podrá interactuar con personas fuera del círculo familiar, en un contexto tranquilizador y con normas claras que facilitan su integración.
Practicar actividades nuevas durante su tiempo libre también le permitirá ampliar sus competencias a través de nuevas experiencias: construir, modelar, cocinar, pintar… forman parte de las mejores maneras de aprender.
Los momentos de juego son actividades complejas que exigen procesos laboriosos para los niños autistas: el lenguaje, la comunicación, la comprensión social y la imaginación. Porque jugar con otra persona significa compartir y construir juntos un vínculo, un intercambio que permite expresar su creatividad y su personalidad. Participar juntos en un juego implica ser activo teniendo en cuenta al otro. Por lo tanto, también es aprender cómo funciona.
¿Cómo hacer descubrir nuevos juegos a su hijo?
En primer lugar, hay que distinguir los tres tipos de actividades posibles, para alternarlas y adaptarlas según las preferencias de su hijo y el contexto.
Las actividades en familia, para las que usted ya cuenta con numerosos recursos, porque conoce los centros de interés de su hijo, y que lo mantienen en un ambiente conocido y tranquilizador.
Las actividades extraescolares, relacionadas con sus temas de juego favoritos o sus habilidades, que pueden orientarlo hacia un deporte, manualidades, un instrumento musical, la práctica de un juego de mesa…
Las actividades para hacer solo. Esta última categoría también requiere tiempo de preparación para darle todas las posibilidades de éxito.
De hecho, numerosos sitios dedicados al autismo recomiendan preparar de antemano un pequeño repertorio que indique:
– sus juguetes y juegos favoritos
– sus actividades recurrentes cuando está solo
– lo que más le molesta (olores, ruidos, situaciones…)
Es una idea muy interesante, porque esta pequeña libreta le permitirá desviar sus centros de interés específicos para abrirlo a una nueva forma de abordarlos. También será un excelente apoyo para guiar a su hijo paso a paso cuando se lance a una actividad de ocio. Podrá anotar, por ejemplo, sus nuevos juegos y explicaciones simplificadas. Más tarde podrá recurrir a ella para sacar ideas y ocupar su tiempo libre con total autonomía.
También puede ser interesante indicar sus dificultades o el tiempo de juego que no conviene superar. Así, en familia o con amigos, la pequeña libreta también podrá servir a las personas de su entorno para proponerle un juego al que el niño autista está acostumbrado a jugar y, sobre todo, según sus propias reglas. En cuanto a estas reglas, es mejor anticiparse y familiarizarlo con esta exigencia para facilitar futuras interacciones. Aquí tiene una carta del buen jugador para ayudarlo a comprender el interés de las reglas en una actividad.

Fuente: https://www.jesuis1as.com/
¿Le falta inspiración? Aquí tiene algunas ideas de juegos que gustan a todos.
En la naturaleza: actividades de jardinería, observación, paseos, recolección de hojas, conchas, piedras, juegos en la arena, juegos con agua…
En el parque: tobogán, columpio, escalada, bicicleta, patinete…
Los juegos de mesa: para los más pequeños, juegos con efecto sorpresa como Fish trouille, Jenga, Pic Pirate, Miss Kipik… Para los más mayores, juegos que ponen a prueba sus neuronas como Dixit, ajedrez, El juego de la vida, Cluedo Junior, Uno, Dobble, Lynx, Batalla naval, Mastermind, Adivina quién, con mención especial para Genius Square, que se juega solo o a dos, o también el Conecta 4…
Las actividades manuales y sensoriales: plastilina, pasta de sal, pintura con los dedos o con herramientas, pegatinas, cuentas, colorear, juegos de pompas de jabón, juegos sonoros u olfativos…
En la cocina: con fichas de cocina simplificadas e ilustradas, y un resultado lleno de sabor, ¡cocinar con su hijo puede convertirse en su nueva pasión!
La lectura: solo o acompañado de un lector, los libros son propicios para la evasión y tienen el mérito de aumentar el tiempo de atención de los niños autistas.
Los juegos en tabletas: aunque no se recomienda en general para los niños, el uso moderado de las pantallas resulta eficaz para enseñar un gran número de habilidades a los niños autistas.
Sea paciente. Ocupar su tiempo libre con una nueva actividad le exigirá mucho esfuerzo a su hijo. Un consejo: ¡no escatime en elogios! Acompañarlo en el aprendizaje de nuevas actividades no implica prohibirle pasar tiempo con sus rutinas y actividades favoritas. Se trata de abrirlo suavemente a una nueva forma de juego mientras desarrolla su futura autonomía. Para acompañarlo en el desarrollo de su hijo sin limitaciones logísticas, el equipo de logopedas, psicólogos infantiles y profesores por videollamada de ORA, especializados en trastornos del espectro autista, permanece disponible en línea para consultas a distancia.

