« Elseñory laseño rraRenaud vandeParí saCha monix. Ladistan ciaesde 600 Km yelco checonsu me 10 litros cadacien kilóme tros. » ¿Le parece ilegible? Traducción: « El señor y la señora Renaud van de París a Chamonix. La distancia es de 600 km y el coche consume 10 litros cada cien kilómetros. » Acaba de vivir la experiencia del 8 al 10 % de los niños escolarizados de forma normal que padecen dislexia. Son principalmente niños (entre 3 y 4 veces más que las niñas). ¿Qué es la dislexia? ¿Cómo detectarla, tratarla y ayudar al niño disléxico? Retrato de una disfunción que hay que tomarse en serio.

Definición de la dislexia

La definición oficial según la OMS. « La dislexia es un trastorno específico de la lectura. Se trata también de un trastorno persistente de la adquisición del lenguaje escrito, caracterizado por grandes dificultades en la adquisición y la automatización de los mecanismos necesarios para dominar la escritura (lectura, escritura, ortografía…). [..] »

Las causas de la dislexia. Como ocurre en casi el 60 % de los casos confirmados de dislexia, el trastorno forma parte de los antecedentes familiares, y la herencia se considera una de las causas conocidas de la dislexia. Sin embargo, otros factores también pueden favorecer esta disfunción. Una mala audición y/o problemas de visión son también causas posibles, al igual que los trastornos de la lateralidad (predominancia diestra o zurda no definida después de los 5 años).

Las distintas formas

Existen 3 formas conocidas de dislexia:

  • La dislexia fonológica, o disfonética: es la forma más frecuente del trastorno. Se observa una falta de dominio de la correspondencia entre letras y sonidos. La sustitución de un sonido por otro y los errores en el orden de lectura crean lo que se conoce como una disfunción de la vía de ensamblaje. Sin embargo, la dificultad desaparece al leer palabras familiares.
  • La dislexia de superficie (dislexia diseidética). Se habla de esta forma de dislexia cuando el niño descifra las palabras con dificultad, sin apoyarse en el reconocimiento visual. El niño no logra almacenar la imagen de una palabra (memorizar la palabra que no se escribe como se pronuncia), lo que constituye una disfunción de la vía léxica.

«La dislexia es un obstáculo serio para el aprendizaje de la lectura»

Dra. Aude Charollais, neuropediatra en el Hospital Universitario de Ruan.

  • La dislexia mixta. Como su nombre indica, combina las dos formas de dislexia anteriores. La disfunción afecta tanto al análisis como al reconocimiento visual. De ahí resultan saltos de palabras y de líneas, un mal barrido ocular y retrocesos en la lectura.

¿Cómo detectar la dislexia?

Es en primero de primaria cuando las dificultades del niño se hacen evidentes. ¿Hay que esperar hasta entonces para establecer un diagnóstico? En absoluto. Si a los 3 años el pequeño ya presenta trastornos del lenguaje oral, dificultades de atención o de organización del espacio y el tiempo, es necesaria una evaluación neuropsicológica. Desde infantil, y después en primaria, hay que tener en cuenta ciertos signos ante la sospecha de dislexia.

Los síntomas en infantil

– trastornos del lenguaje oral (trastornos fonológicos, vocabulario limitado, frases poco elaboradas, retraso del habla y/o del lenguaje…)

– dificultades para asimilar los sonidos y reconocer las rimas…

– trastornos psicomotores (dificultades en la gestión del espacio y del tiempo, dificultad en el grafismo, escritura en espejo…)

– trastornos de la atención y de la memoria

«Un niño de riesgo se distingue por su mala representación fonológica de las palabras. A veces las pronuncia mal, pero sobre todo no es consciente de los sonidos que forman las palabras… Para poder establecer un diagnóstico, estas dificultades deben observarse durante un tiempo, al menos durante dos años»

Isabelle Charles, logopeda en Marsella y presidenta de la Unión Regional de Profesionales Sanitarios de Provenza-Alpes-Costa Azul

Los síntomas en primaria y en cursos superiores

– la práctica de la lectura no está automatizada y la comprensión resulta difícil

– persisten confusiones, inversiones y omisiones

– los trabajos de copiado y de ortografía son laboriosos

– el alumno muestra dificultades en la escritura y la lectura, y es lento

– la capacidad de razonamiento y la soltura oral del alumno parecen contradecir sus resultados escritos

Tabla de confusiones auditivas o fonéticas:

Confusiones entre letras

  • m, n y u
  • p, b, d, q y g
  • s y ch
  • f y v
  • b y d
  • m y n
  • sal y las
  • on y no
  • las consonantes sonoras (b, d, g, v, j, z) sustituidas por las sordas (p, t, k, f, ch, s).
Errores frecuentes

  • inversiones de letras, inversión de sílabas (sal/las, on/no, rata/tara)
  • omisiones (bolso/boso, libro/libo)
  • adiciones (forma/formal, portal/protal)
  • sustituciones (calor/color)
  • contaminación (tomate/tomatre)

Dificultades específicas

  • ritmo silábico, lectura entrecortada y lenta,
  • dificultad para dividir las palabras en sílabas
  • puntuación no tenida en cuenta

Ayudar a mi hijo disléxico

Diagnóstico y prueba de detección

¡Cuanto antes, mejor! Cuanto más precoz sea el diagnóstico, más eficaces serán la atención y la reeducación. Aquí tiene algunas pistas para ayudar a los allegados del niño disléxico a detectar un posible trastorno. Con fracaso escolar, el niño es consciente de sus capacidades intelectuales, pero no logra asimilar los aprendizajes. Totalmente desfasado, es probable que desarrolle un comportamiento turbulento e insoportable, o, por el contrario, completamente pasivo.

El diagnóstico lo realizará un logopeda. Basado en una evaluación logopédica, se compone de pruebas de lectura, de combinación de sílabas, de reconocimiento de letras y de ejercicios de pronunciación. Solo se confirma la dislexia cuando las dificultades del niño se asocian a un retraso real del aprendizaje. En el caso de un niño diagnosticado como disléxico, el logopeda realizará pruebas adicionales para determinar la naturaleza exacta de la dislexia.

Esta evaluación logopédica podrá completarse con una evaluación neuropediátrica, neuropsicológica, psicológica o psicomotriz para determinar las particularidades del trastorno que padece el niño.

Atención y tratamiento de la dislexia

Dos sesiones semanales individuales con un logopeda. Esta es la atención recomendada en casi todos los casos para garantizar la reeducación de los niños disléxicos. Según la forma de dislexia del niño, el logopeda adaptará sus técnicas para reforzar las capacidades presentes y desarrollar aquellas que le faltan. La regularidad es una de las claves del éxito de esta atención. Por desgracia, no siempre resulta fácil para los padres que residen en desiertos médicos o que están expatriados en el extranjero encontrar un buen logopeda disponible y flexible. Ante este problema, la plataforma ORA ofrece sesiones de logopedia en línea. Las sesiones de reeducación logopédica de la dislexia por teleconsulta son una verdadera garantía de regularidad y calidad. Para compensar los retrasos escolares, las clases particulares en línea también pueden dar un impulso hacia el éxito. Sin embargo, la implicación de los padres resulta igual de esencial. Acompañar la escolaridad de su hijo, hacerle realizar los ejercicios recomendados por el profesional, apoyar sus esfuerzos, escucharle y mostrarse comprensivo es tan importante como ofrecerle sesiones de reeducación con un logopeda.

 

«No existe una cura, sino una atención para reducir la incidencia de este trastorno. Cuando se es disléxico, se sigue siendo toda la vida, pero esto solo se notará en una tarea de aprendizaje que revele los errores compensados.»

Dra. Aude Charollais, neuropediatra en el Hospital Universitario de Ruan

Autoestima y éxito profesional: ¿qué futuro para las personas disléxicas?

La evolución del trastorno depende de la forma de dislexia, ¡pero no solo de eso! Según la precocidad del diagnóstico, la regularidad de las sesiones de reeducación logopédica, la implicación de los padres y el apoyo global que reciba el niño, la evolución puede variar enormemente.

Cuando la dislexia es leve o moderada, las dificultades pueden reducirse considerablemente. Aunque no desaparezcan por completo y persistan en la escritura, no son un obstáculo para el éxito en una escolaridad ordinaria, ni en los estudios secundarios.

Los casos graves de dislexia requerirán una escolarización especializada en las unidades ULIS para dislexia (un dispositivo francés de inclusión especializada) y se orientarán hacia vías profesionales acordes con sus aspiraciones personales.

Trabajar la confianza en uno mismo

Tan importante como la atención logopédica, el apoyo psicológico del niño disléxico resulta primordial. Habrá que dedicar tiempo a hablarle de su trastorno. Explicarle que no se curará de él como de una enfermedad, sino que tendrá que vivir con él mientras trabaja, con la implicación de todo su entorno, para reducir su impacto. Recordarle que él no tiene ninguna culpa de esta situación y que, contrariamente a las apariencias, es muy inteligente y está muy motivado. Convertir este trastorno en un reto que superar en lugar de en una fatalidad paralizante. Y, por último, ya es hora de colgar un retrato de Albert Einstein en su habitación, recordándole lo disléxico que era este genio.