Cada año, el tercer lunes de enero, florecen en la prensa y en las redes sociales artículos y publicaciones sobre el Blue Monday.
¿Es realmente el Blue Monday el día más deprimente del año? Origen, mito, impacto en la salud mental y soluciones.
¿Qué es el Blue Monday?
No nos detengamos en la traducción literal «lunes azul». El término no hace referencia al color azul, sino a la expresión inglesa «to feel blue», que evoca un estado de tristeza o de desmotivación. Así que «Blue Monday» vendría a significar un lunes deprimente.
¿Y qué hay más deprimente que un lunes de enero, cuando las fiestas de Navidad y Año Nuevo ya quedan lejos y los días son cortos y con poca luz?
Origen del Blue Monday: una creación de marketing
Pero, ¿quién decidió que el día más deprimente caía en enero? ¿Hubo estudios científicos, estadísticas de por medio?
¡Pues no!
En su origen, se trata de una campaña de marketing llevada a cabo por
agencias de viajes para «impulsar» las reservas, ya que enero es un mes flojo en cuanto a salidas de vacaciones.
El Blue Monday: un concepto pseudocientífico
Sin embargo, hay que reconocer que es fácil concluir que tiene un
origen «pseudocientífico», ya que está claramente establecido que la temporada invernal suele asociarse a la depresión estacional.
Todos hemos notado que en invierno sufrimos la falta de luz, de sol y, por tanto, de vitamina D, que los médicos suelen recetarnos cuando los consultamos en esta época.
¿Cuántas veces oímos decir a la gente, en invierno, que se sienten cansados, que están de bajón y que están deseando que vuelvan los días buenos?
Depresión estacional y bajón invernal: una realidad
Sin embargo, es importante distinguir entre un bajón estacional pasajero y una verdadera depresión. Porque si a este cansancio persistente, a este ánimo apagado, se suman otras preocupaciones, como el estrés laboral, problemas familiares o inquietudes sobre tu salud o la de tus seres queridos, no es raro que se llegue a desarrollar un estado depresivo.
En ese estado, como sabemos, dormimos poco o mal. Este sueño de mala calidad repercute en el trabajo, ya que nos cuesta concentrarnos y somos menos eficaces. La falta de paciencia y la irritabilidad se instalan tanto en el trabajo como en casa.
Cómo cuidar el bienestar mental en invierno
Antes de llegar a ese punto, también se pueden prolongar los buenos propósitos de enero y cuidarse durante todo el año:
- exponiéndose a la luz del día tan a menudo como sea posible
- practicando actividad física (que sienta bien al cuerpo y al cerebro)
- reservándose tiempo, solo para uno mismo, para respirar, meditar, dibujar, tejer, leer…
- rodeándose de personas que le hacen bien
Aun así, a veces el bajón se instala de forma duradera. En ese caso, es importante consultar antes de caer en una depresión, cuya recuperación es más larga. Y sí, hablo de recuperación porque la depresión es una enfermedad.
Se puede entonces acudir a un profesional de la salud mental: un psicólogo, un psicoterapeuta, un psiquiatra; lo importante es encontrar a alguien que te escuche y con quien te sientas en confianza.
Algunas personas prefieren consultar a un sofrólogo o a un especialista en relajación, ya sea solo o como complemento del seguimiento psicológico.
Conclusión:
En definitiva, el Blue Monday no es una verdad científica, pero puede servir como punto de partida para abrir el diálogo sobre el bienestar mental. En lugar de sufrirlo, podemos elegir convertirlo en una ocasión para cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, mucho más allá de un simple lunes de enero.
Para saber más:
- Otro artículo de nuestro blog sobre salud mental: El burnout parental: cuando el perfeccionismo rima con depresión
- Otros artículos sobre la depresión estacional:
- Ficha informativa y de prevención: https://www.brunet.ca/sante/conseils-sante/depression-saisonniere/

