Ya sea padre, madre o pareja de una persona con TDAH, o niño o adulto con TDAH, las vacaciones han terminado.
Para algunos es una liberación y para otros es un nuevo reto que vuelve a empezar.

Así que aquí van algunos consejos de rutina para empezar bien el nuevo curso:

Retome una rutina de sueño adaptada a sus necesidades.
En efecto, una persona necesita un sueño reparador para descansar de las estimulaciones del día.
Y más aún si se trata de una persona con TDAH, que está hiperestimulada.

Por otro lado, la dopamina, la hormona del placer y la motivación, ya está en déficit en las personas con TDAH.
Si estas duermen poco, el déficit de dopamina será aún mayor y la dificultad para realizar las distintas tareas del día será todavía mayor.

Dormir a horas fijas y durante una duración razonable es imprescindible para una buena salud mental y emocional (entre 8 y 13 horas según la edad de los niños, y unas 8 horas de sueño para los adultos).

Una rutina en los horarios del día.
Desglosar de forma precisa los horarios de acostarse, levantarse, vestirse, asearse, etc., para facilitar la salida hacia el colegio o el trabajo y evitar retrasos. En efecto, una persona con TDAH tiende a distraerse por la mañana o por la noche y a perder tiempo para llevar a cabo los rituales cotidianos.

Lo ideal es determinar el momento preciso, la duración y las tareas a realizar para permitir la instauración de un automatismo que simplificará los preparativos de cada uno.

Durante las vacaciones, se han relajado un poco los límites de tiempo frente a la pantalla; ahora es momento de volver a horarios y momentos fijos de tiempo frente a la pantalla.

Por varias razones:
– Las estimulaciones que provoca la pantalla no son necesarias ni favorables para una persona con TDAH, como usted ya sabe.
– El tiempo pasado frente a la pantalla es un tiempo que no se dedica a cosas que deben hacerse de forma prioritaria (deberes, ducha, comidas, sueño, tareas profesionales…).

Por eso es importante volver a situar este tiempo frente a la pantalla (o suprimirlo… pero seamos realistas…) dentro del calendario de las rutinas cotidianas o como fuente de recompensa que aumente la motivación de las personas con TDAH.

Retomar el contacto con sus amigos, compañeros de trabajo o profesores, de manera que se recreen los referentes necesarios que permitirán atenuar los sentimientos de incomodidad, confusión o soledad que podrían reducir las fuentes de motivación de la persona con TDAH.

Si durante las vacaciones se interrumpió algún tratamiento con Ritalina, piense también en reintroducirlo en las rutinas diarias.

¡ATENCIÓN! la toma irregular de estos medicamentos puede provocar efectos secundarios, y si la interrupción de la medicación ha sido larga, es necesario tener paciencia con la readaptación al tratamiento.

Como habrá comprendido, la vida cotidiana de una persona con TDAH, niño o adulto, se ve facilitada por la instauración de rutinas o rituales diarios, con el fin de reducir considerablemente las fuentes de estrés, ansiedad y nerviosismo de cada uno.

La instauración de una rutina es una herramienta principal para la gestión del TDAH, y no siempre es fácil encontrar los hábitos adecuados para cada persona.

Si nunca ha logrado instaurar estas rutinas, o lo ha intentado sin éxito, es porque existen creencias, motivaciones o exigencias que le resultan difíciles de dosificar por sí mismo. Siempre es importante hacerse acompañar por un profesional para instaurar estas rutinas, porque no es tan sencillo encontrar los hábitos eficaces y adecuados para que estas rutinas perduren y se vuelvan automáticas.

Les deseo a todos una muy buena vuelta al trabajo y al cole, y sobre todo, no esperen para mejorar su día a día.

¡Hasta pronto y cuídense mucho!

MURIEL D

COACH FAMILIAR EXPERTA EN TDAH