En el marco de una disfasia o una dispraxia, el logopeda puede recomendar masajes diarios para estimular o desensibilizar la zona bucal. Aquí tienes algunos ejemplos de masajes orofaciales y de gimnasia bucal que podrías practicar con tu hijo, de forma lúdica…

¿Qué es la función orofacial?

Las funciones orofaciales reúnen todas las actividades motoras, sensitivas y secretoras situadas a nivel del cráneo y el rostro. Jerarquizadas, aparecen a lo largo del crecimiento de una persona, por orden de importancia para su supervivencia: la ventilación, la succión-deglución, la masticación-deglución, la fonación y la articulación.

El desarrollo de las funciones orofaciales influye directamente en el desarrollo de los músculos, del crecimiento óseo y de la red del nervio facial. En caso de alteración, pueden aparecer ciertas anomalías, como trastornos de la deglución, de la fonación, etc. Estas se deben, bien a disfunciones (malformaciones, enfermedades, accidentes…), bien a parafunciones (bruxismo, morder objetos, succión del pulgar…).

En el marco de la disfasia, que altera el desarrollo del lenguaje oral, o de la dispraxia orofacial, que altera la deglución, el logopeda puede tener que administrar o aconsejar masajes orofaciales.

Algunos ejemplos de masajes orofaciales

Aquí tienes algunos ejemplos de masajes orofaciales que podrías practicar con tu hijo. En todos los casos, intenta hacerlos lúdicos y agradables: es un momento de conexión y escucha con él, un momento especial para disfrutar juntos.

Por fuera de la boca, estos masajes orofaciales consisten en:

  • Dar golpecitos alrededor de los labios con gestos firmes;
  • Masajear el puente de la nariz hasta la boca con el índice;
  • Masajear las mejillas y las sienes de forma circular;
  • Masajear la barbilla de forma circular;
  • Presionar suavemente la barbilla, para provocar la deglución.

Por dentro de la boca, estos masajes orofaciales consisten en:

  • Masajear las encías superiores e inferiores;
  • Masajear el interior de las mejillas;
  • Masajear la lengua;
  • Masajear el paladar.

Algunos ejemplos de gimnasia bucal

¡Mejora el tono de la zona con una gimnasia bucal! Esto fortalecerá la lengua, las mejillas y los labios, lo que sin duda mejorará su articulación. De nuevo, plantea este trabajo diario desde un enfoque lúdico y agradable…

Aquí tienes algunos ejemplos de gimnasia bucal:

  • Saca la lengua hacia abajo, luego a la derecha, luego a la izquierda;
  • Intenta tocar la nariz con la lengua, luego coloca la punta de la lengua en el paladar, antes de colocarla en la mejilla;
  • Lame el labio superior, luego los dientes superiores y toca los molares con la lengua;
  • Hincha las dos mejillas, luego una sola, antes de chasquear la lengua;
  • Sorbe las mejillas hacia dentro, saca el labio inferior y haz una gran sonrisa con la boca estirada;
  • Proyecta los labios hacia delante, haz una sonrisa de lado y muerde el labio superior con los dientes.

 

Por supuesto, nuestros logopedas –disponibles en línea en la plataforma Ora-Visio– pueden orientarte hacia los ejercicios más adecuados para tratar la dificultad de tu hijo. ¡No dudes en consultarles!