Dado que el logopeda tiene un campo de competencias muy amplio, ocupa un lugar central en los procesos de detección de los trastornos del aprendizaje. Pero este profesional también acompaña la reeducación de estos niños, a través de sesiones de 30 minutos a 1 hora según las necesidades y la edad del paciente. Juntos, trabajan para que el niño alcance todo su potencial comunicativo.

Sus ámbitos de experiencia frente a los trastornos DYS

La masticación, la succión y la deglución son fundamentales para el desarrollo de la oralidad del niño y forman parte de las competencias prioritarias trabajadas en consulta. El logopeda también interviene en la tartamudez y los retrasos en el aprendizaje del lenguaje, así como en los trastornos de articulación. En el ámbito escrito, desvela los misterios de la escritura y la lectura, según la edad del niño. Por último, apoya el desarrollo de las competencias matemáticas, estructurando el pensamiento lógico y numérico.

Experto en lenguaje oral, lenguaje escrito y razonamiento lógico-matemático, el logopeda es un interlocutor central para la mayoría de los trastornos del aprendizaje. Frente a la disfasia (trastornos del lenguaje oral y dificultades para hablar), es el interlocutor de referencia, al igual que para la disortografía (trastornos de la ortografía) y la dislexia (trastorno del lenguaje escrito, dificultad para leer).

Frente a la discalculia (trastorno del número, del cálculo y de la resolución de problemas), se recurre al logopeda al igual que a un neuropsicólogo y a un psicomotricista. Para la disgrafía (trastorno de la escritura, dificultad para escribir), también puede aportar su experiencia, junto con un terapeuta ocupacional y un grafoterapeuta.

La evaluación logopédica, herramienta de diagnóstico DYS

Cuando un niño presenta dificultades en el colegio, pronuncia mal ciertos sonidos o palabras, muestra un retraso en el desarrollo del lenguaje, o le cuesta expresar sus pensamientos y sentimientos, conviene pedir a su médico de cabecera una derivación para una sesión con un logopeda. De esta manera, el 60 % del coste será reembolsado por la Seguridad Social francesa (Sécurité sociale).

En ocasiones, también es un pediatra o un docente quien plantea sus dudas y te anima a realizar una evaluación logopédica. En ese caso, el profesional realizará una batería de pruebas estandarizadas para elaborar un diagnóstico completo de las dificultades del niño. A partir de esta evaluación, se podrá confirmar o descartar la existencia de un trastorno del aprendizaje.

Sobre esta base, el logopeda podrá recomendar otras evaluaciones especializadas: con un terapeuta ocupacional, un análisis de la motricidad, la prensión y las praxias, la exploración y percepción visuales, la organización espacial y, más ampliamente, la autonomía en la vida diaria; con el neuropsicólogo, la identificación de los procesos mentales del niño, la atención, la memoria a corto y largo plazo, las funciones ejecutivas e instrumentales… entre otros.

Gracias a una evaluación multidisciplinar, los profesionales de la salud pueden actuar de forma complementaria en la reeducación del paciente y, si es necesario, en la elaboración de estrategias de compensación.

 

La plataforma Ora-Visio pone a tu disposición especialistas en trastornos del aprendizaje: los logopedas están disponibles a distancia para acompañar a tu hijo y ayudarle a superar sus dificultades para que pueda avanzar.