Para el historiador de la música Craig Wright, «un genio es una persona dotada de poderes mentales extraordinarios cuyas obras o conceptos originales cambian la sociedad de manera significativa, para bien o para mal, de una cultura a otra y a lo largo del tiempo«.[1] En su libro The Secret Habits of Genius (los hábitos secretos de los genios), revela los 4 hábitos característicos de las personas con Altas Capacidades (AACC)…

Hábito 1: Mostrar una obsesión tenaz

Para el profesor de Yale, las personas más inteligentes tienen un marcado carácter obsesivo, que se traduce en un trabajo constante y sostenido. Por tanto, no existe una iluminación repentina: el resultado suele ser fruto de una gestación mental larga y sostenida.

Pero esto no significa encerrarse en una sola actividad. Para él, las personas con altas capacidades «ven varias cosas simultáneamente, porque han tenido cierto número de experiencias y, por tanto, pueden combinar elementos diferentes que otros no podrían combinar porque parecen distintos entre sí«.1

Hábito 2: Morderse las uñas

A menudo considerado un signo de ansiedad o estrés, el hábito de morderse las uñas (u onicofagia) también esconde un carácter perfeccionista. De hecho, es uno de los factores que contribuyen a la excelencia en las personas con altas capacidades. Para ellas, puede tratarse de una forma de autoestimulación y concentración, capaz de aportarles alivio mental y estimulación creativa.

Cabe señalar que este hábito puede asociarse al trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) o al trastorno negativista desafiante (TND), pero también a otros problemas de salud mental.

Hábito 3: Trabajar solos

Según un estudio del Instituto Karolinska de Suecia, existe una correlación entre las personas con Altas Capacidades Intelectuales y una alta sensibilidad sensorial. Abrumadas por los ruidos fuertes, las luces intensas o las multitudes, eligen espacios tranquilos y prefieren trabajar solas. Esta hipersensibilidad afecta a su comportamiento social.

Hábito 4: Hablar solos

Según un estudio de las universidades de Wisconsin y Pensilvania, hablar con uno mismo refleja una capacidad de razonamiento, memoria y percepción más avanzada. Al hacerlo, cuando debemos recordar objetos y localizarlos, «activamos las propiedades visuales asociadas a esos objetos en nuestro cerebro, lo que nos ayuda a encontrarlos más fácilmente».1

Por tanto, hablar en voz alta con uno mismo permite organizar los pensamientos y verbalizar una respuesta más inteligente. Además, cuando este diálogo interno es positivo, también influye en la autoestima.

 

En cualquier caso, se recomienda encarecidamente a las personas con Altas Capacidades (AACC) que consulten a un psicólogo para ayudarles a comprender mejor su diferencia y convertirla en una auténtica fortaleza. Plenamente familiarizados con estas cuestiones, los profesionales de la plataforma Ora-Visio están a tu disposición para acompañarte.

 

[1] Fuente: https://www.purebreak.com/news/vous-nallez-pas-le-croire-les-genies-ont-souvent-ces-4-habitudes-etranges-qui-sont-le-reflet-de-leur-intelligence/252062