El Alto Potencial Intelectual (AACC/HPI) se caracteriza por un funcionamiento cognitivo diferente que lleva a la persona, entre otras cosas, a procesar la información con mayor rapidez. Ante esta inteligencia múltiple, los signos no siempre son fáciles de identificar, aunque ciertas características suelen aparecer. Popularizada por la serie francesa «HPI» protagonizada por Audrey Fleurot, algunas personas, hoy adultas, han logrado por fin poner nombre a su condición…
Los signos característicos de las altas capacidades intelectuales
Sobresaliente en ámbitos que el sistema educativo actual no siempre reconoce, detectar a una persona con altas capacidades no es tarea fácil. Y, al contrario de lo que se suele pensar, su recorrido no siempre es sencillo, en particular debido a una actividad intelectual invasiva, una forma de pensar atípica y una sensibilidad acentuada.
Entre los demás signos característicos de las altas capacidades figuran una sed y una facilidad para aprender, el autodidactismo, un marcado perfeccionismo, un amplio abanico de intereses, una fuerte imaginación creativa, sentido del humor, apertura mental, etc.
El día en que todo se aclara…
«No sé si me gusta especialmente Audrey Fleurot; pero puedo decir que forma un poco parte de mi familia. Digamos que me cambió la vida…», declara Olivia Bokhobza[1]. A los 30 años, la joven se descubre con altas capacidades por pura casualidad. Al ver la serie con Audrey Fleurot, reconoce rasgos de su propia personalidad y ve en la actriz a una posible «amiga»…
Bajo el prisma de esta nueva perspectiva, comprende mejor ciertos episodios de su pasado, como su vida profesional marcada por este ciclo inmutable: «atracción, desilusión, cavilación y aburrimiento».
Una visión compartida por Virginie Cotel, hoy coach y terapeuta para personas altamente sensibles, con altas capacidades y multipotenciales: ella vive esta perspectiva «como abrir una puerta a un mundo completamente nuevo»[2]. Ávida de información, busca todos los indicios coincidentes que podrían situarla entre el 2,5 % de la población francesa con un CI superior a 130…
El diagnóstico de altas capacidades, liberador incluso en la edad adulta
Tras realizar las pruebas, Virginie Cotel vive la lectura de los resultados como entre la bruma, con dificultad para asimilar la realidad: ¡tiene altas capacidades! Pero este rasgo tarda en encontrar sentido en su vida cotidiana.
Necesitará 2 años para convertir el diagnóstico en una verdadera revelación: «Me dio las claves, un marco de lectura sobre mi identidad, mi relación con los demás, el sentido que quiero darle a mi vida, la forma en que puedo hacer presente esa necesidad de sentido en el día a día», dice hoy.
Para Olivia Bokhobza, la conclusión es la misma: gracias al diagnóstico, aprende a dosificar todos sus rasgos de carácter para utilizarlos con acierto. Aunque no dice «Hola, tengo altas capacidades» en cada nuevo encuentro, no duda en explicarlo si alguno de sus comportamientos no se comprende.
Si, como Olivia y Virginie, sospecha que puede tener altas capacidades, no dude en acercarse a un psicólogo para dar sentido a su comportamiento y sus emociones: a la vista de estos testimonios, el diagnóstico resulta, en todos los casos, extremadamente liberador.
[1] Fuente: https://www.psychologies.com/moi/se-connaitre/temoignage-diagnostiquee-HPI-Audrey-Fleurot
[2] Fuente: https://terresatypiques.com/blog/comment-jai-decouvert-que-jetais-surdouee/

