El neuropsicólogo centra su ámbito de especialización en las funciones cognitivas, es decir, en la forma en que el cerebro gestiona el aprendizaje y la información. Ante un retraso significativo y/o dificultades persistentes en la escuela, puede ser útil realizar una evaluación neuropsicológica. Gracias a una serie de pruebas muy precisas, el profesional podrá determinar si los síntomas observados son de naturaleza patológica y si están relacionados con un trastorno cognitivo.

¿Qué síntomas aconsejan realizar una evaluación?

En los niños, varios motivos pueden justificar la realización de una evaluación neuropsicológica. Entre las situaciones más frecuentes están:

  • Un retraso significativo: ya sea en el desarrollo del lenguaje, de la motricidad fina, o en la capacidad del niño para dibujar;
  • Dificultades persistentes en la escuela: sobre todo en el ámbito de los trastornos DYS, es decir, la lectura, la escritura y el cálculo, así como en el de los trastornos de la atención;
  • Una ausencia de progresos, a pesar de la reeducación con el logopeda o el psicomotricista;
  • Un fracaso escolar inexplicable, a pesar de que el niño esté implicado y motivado.

¿Cómo organizar una evaluación neuropsicológica?

Tradicionalmente, ante la observación de estos síntomas, se recomienda consultar con el médico de cabecera, el médico escolar o el profesional a cargo de la reeducación del niño. Estos profesionales podrán entonces orientarle hacia un neuropsicólogo.

Ten en cuenta que, aunque algunos SESSAD (servicios franceses de apoyo especializado a domicilio) pueden realizar esta evaluación de forma gratuita, acudir a un profesional privado no está cubierto por la Seguridad Social francesa. En cuanto al tiempo de espera, suele ser largo, aunque puede variar notablemente de una región o departamento a otro.

Mientras tanto, es posible llevar a cabo algunas gestiones que ayudarán a reforzar la fiabilidad de la evaluación: solicitar una evaluación logopédica, una valoración del nivel del niño en lectura, ortografía o cálculo por parte del psicólogo escolar, etc.

¿Cómo se desarrolla la evaluación con un neuropsicólogo?

Con una duración de entre 3 y 6 horas según las necesidades, la evaluación neuropsicológica comienza con una entrevista clínica para reconstruir la historia del niño.

A continuación, el profesional dispone de un «maletín» de pruebas que elige en función de las dificultades de su paciente. Así, las pruebas pueden ser verbales o no verbales y realizarse con materiales diferentes. Cada tarea se propone siguiendo un protocolo muy preciso para establecer el rendimiento del niño, baremado en función de la media observada en niños de la misma edad.

La evaluación neuropsicológica continúa con un intercambio oral centrado en explicaciones y consejos prácticos para el día a día. Por último, concluye con un informe y, en su caso, la puesta en marcha de un programa de reeducación.

¿Qué revela una evaluación neuropsicológica?

La evaluación neuropsicológica permite responder a 3 preguntas:

  • ¿Las dificultades/síntomas son de naturaleza patológica?
  • ¿Esta patología está relacionada con un trastorno cognitivo global o específico?
  • ¿Por qué el niño tiene dificultades en estas tareas o ámbitos concretos?

Al responder a estas preguntas, las propuestas de estrategias serán realmente eficaces y adecuadas para apoyar el progreso del niño en sus dificultades.

No dudes en ponerte en contacto con un neuropsicólogo de la plataforma Ora-Visio : disponibles a distancia y especializados en trastornos del neurodesarrollo, sabrán aconsejarte sobre los pasos a seguir para ayudar a tu hijo.