Perfectamente adaptada a los niños con DYS, la psicoeducación hace referencia a nuestra capacidad de comprender mejor nuestras fortalezas y particularidades. Con herramientas adecuadas, este método puede ayudar a reforzar la autoestima, necesaria para perseverar frente a los obstáculos y adoptar una actitud positiva. Tengan o no un trastorno del aprendizaje, los niños pueden así crecer sintiéndose capaces y valorados.

Herramienta n.º 1: El diario diario de autoestima

Se trata de un pequeño ejercicio diario que consiste en completar 3 frases preescritas, decididamente positivas, para mejorar el bienestar emocional y la autoestima del niño. Por ejemplo, «Hoy he conseguido…», «Estaba orgulloso/orgullosa cuando…» o incluso «Algo que he hecho por alguien hoy…». Con el tiempo, los niños con DYS se sienten cada vez más cómodos identificando lo positivo de su vida y sus cualidades personales.

Herramienta n.º 2: El síndrome del impostor

El psicoeducador puede proponer una ficha que describa las características del síndrome del impostor: se trata de una condición frecuente en la que el niño con DYS está expuesto a un miedo constante, el de no estar a la altura, incluso cuando los hechos y la opinión de los demás no confirman esta idea. La ficha que resume los rasgos y las consecuencias de este síndrome, con ejemplos en el trabajo o en las relaciones interpersonales, puede iniciar conversaciones muy valiosas.

Herramienta n.º 3: Los 3 límites en las relaciones

Existen tres tipos de límites posibles en las relaciones: el límite poroso, flexible o rígido. Variables de una persona a otra, están influidos por nuestros valores y nuestra cultura. Una persona con límites porosos se acerca rápidamente a los demás, mientras que una persona con límites rígidos los mantiene a distancia. Al establecer límites flexibles o sanos, el niño con DYS elige con criterio a las personas de las que quiere estar cerca y a las que quiere mantener alejadas: este límite favorece la creación de relaciones de calidad y de confianza.

Herramienta n.º 4: La ruleta de la autoestima

Cada día, se invita al niño con DYS a girar la ruleta de la autoestima: cuenta con varios segmentos destinados a reforzar su imagen de forma lúdica y enriquecedora. A través de acciones verbales o no verbales, podrá descubrir sus fortalezas, como su gusto por el dibujo o por organizar juegos con amigos.

Herramienta n.º 5: Hecho u opinión

Procedente de la terapia cognitivo-conductual (TCC), el ejercicio «hecho u opinión» tiene como objetivo poner de relieve los sesgos de interpretación. La ficha contiene 25 afirmaciones que hay que clasificar como hecho (información verificable) u opinión (interpretación personal, que varía de una persona a otra). Por ejemplo, «Soy feo/fea», «He comido a mediodía», «Siempre llego tarde» o incluso «Mi amigo frunció el ceño»… Cuando un niño reconoce que una afirmación es solo una opinión, su poder disminuye y entonces puede acceder a pruebas que podrían contradecir esa opinión.

 

¡No dudes en consultar a un psicoeducador para ayudar a tu hijo con DYS a recuperar la confianza en sí mismo! Ten en cuenta que los profesionales de la plataforma Ora Visio están especializados en estos trastornos del aprendizaje y conocen bien los retos asociados.