También llamada «torpeza patológica», la dispraxia es una alteración del desarrollo de la coordinación motriz. En la práctica, el niño dispráxico (a menudo un niño) tiene dificultades para programar y planificar sus gestos, tanto en el espacio como en el tiempo. Aquí tienes 3 trucos para ayudarle a organizarse durante el curso escolar.

Truco 1: Elige una agenda para un niño dispráxico

Aunque la lista de material escolar mencione la compra de un cuaderno de tareas, se recomienda encarecidamente elegir una agenda para un niño dispráxico. Aunque organizarse por día de la semana pueda parecer más fácil de entender, es en realidad fuente de numerosas complicaciones para él. Por ejemplo, ¿qué pasará si la tarea de la semana pasada no se ha tachado? No sabrá si todavía tiene que hacerla… Al contrario, una tarea dada con antelación no siempre es fácil de localizar, ya que hay que consultar todas las pestañas para encontrarla…

Con una agenda, la línea temporal es más clara: las páginas siguientes corresponden a los días por venir. Lo ideal es elegir una con una página por día, lo que dejará suficiente espacio a tu hijo dispráxico para escribir. Tacha también los días de vacaciones escolares y retira con regularidad las pestañas separables para que vaya directo a la página correcta.

Truco 2: Clasifica sus libros y cuadernos por asignatura

Para ayudarle a organizar su curso escolar, asigna un color por asignatura, tanto para sus libros como para sus cuadernos. Lo ideal es comprar un mueble que permita mantener esta clasificación en el almacenamiento, por ejemplo uno con distintos compartimentos, similar a los que se usan tradicionalmente para los juguetes.

En la práctica, si decides asignar el color rojo a las matemáticas, coge un cuaderno de ese color, pon una etiqueta roja grande en el libro y en su lomo (o incluso usa un forro rojo), y coloca ambos elementos en el compartimento rojo. Ten en cuenta que también puedes guardar ahí el material de esa asignatura, como la escuadra, el transportador, el compás…

Truco 3: Elabora un horario en color

Por último, tu hijo dispráxico reducirá el riesgo de confusiones entre asignaturas a la hora de preparar la mochila si le haces un horario en color. Por supuesto, habrá que usar el mismo código de colores que en el truco anterior. Siguiendo el ejemplo anterior, el rojo para las matemáticas…

Una vez coloreado el horario, mételo en su agenda de comunicación para que pueda consultarlo cuando lo necesite. Ten en cuenta que también puedes anotar ahí sus actividades extraescolares…

 

En la plataforma Ora-Visio, los profesionales conocen todos los trastornos del aprendizaje: en el marco del apoyo escolar, también pueden darte más trucos para acompañar a tu hijo dispráxico y reducir al máximo sus dificultades.