Considerada una ciencia de la educación, la ortopedagogía tiene como objetivo eliminar los obstáculos de las personas con dificultades de aprendizaje y desarrollar todo su potencial. Sea cual sea la naturaleza del trastorno DYS y la edad de la persona afectada, el profesional elabora un diagnóstico personalizado para orientar su intervención y las herramientas a poner en marcha. Te presentamos esta disciplina y su enfoque, tanto intelectual como práctico.

¿Cuál es la misión del ortopedagogo?

Profesional del aprendizaje, el ortopedagogo todavía no es una profesión reconocida en Francia, a diferencia de Canadá (desde hace 40 años), Bélgica, Suecia, Finlandia, Dinamarca o incluso Brasil. Sin embargo, existen organismos que ofrecen formación, como la Unión de Ortopedagogos de Francia, que combina un enfoque teórico y práctico.

Su misión es acompañar a las personas con trastornos DYS (dislexia, dispraxia, discalculia, trastorno de atención…) a comprender su forma de funcionar y desarrollar su potencial para aprender. Niños de primaria, de secundaria, estudiantes de bachillerato o adultos, puede aportar tanto metodología como organización en los repasos, para la preparación de exámenes y oposiciones, pero también puede ayudar a gestionar emociones y motivación.

Una de las particularidades de la ortopedagogía es aprender de los propios errores: con el ortopedagogo, el niño reflexiona sobre sus acciones, toma conciencia de su propio proceso de pensamiento, para descubrir el razonamiento que llevó a ese error, con el fin de encontrar soluciones más adecuadas. Esta toma de distancia se llama metacognición.

Trabajando en equipo con los profesores y los demás profesionales implicados (logopeda, psicólogo, terapeuta ocupacional…), el ortopedagogo debe saber medir los progresos y comunicarse bien con los padres, piedra angular del éxito de su hijo.

¿Cómo se desarrolla una sesión de ortopedagogía?

La primera sesión de ortopedagogía suele realizarse con los padres. Es la ocasión para que el profesional presente su profesión y su enfoque particular (métodos y herramientas utilizados) en el tratamiento de las dificultades de aprendizaje del niño.

Tras un tiempo de conversación (entorno de vida, intereses, emociones, etc.), elaborará un diagnóstico ortopedagógico que detalla el perfil del niño, sus puntos fuertes, sus puntos débiles, así como los objetivos a alcanzar y el plan de acción para lograrlo.

Tradicionalmente, la ortopedagogía se apoya en las ciencias cognitivas para poner en marcha herramientas de intervención: pedagogía a través del juego, técnicas de memorización y planificación, regulación emocional, mapas mentales, etc.

Ya sea un trabajo preventivo o de reeducación, el objetivo es observar una progresión en los aprendizajes escolares, en la escritura, la lectura, el razonamiento o el cálculo. Para ello, el niño debe resumir oralmente la sesión a sus padres, de ahí la importancia de la comunicación entre ellos y el profesional…

Cabe señalar que las sesiones de ortopedagogía no están cubiertas por la Seguridad Social francesa, ya que todavía no están reconocidas oficialmente en Francia: hay que contar unos 50 € por hora para una sesión individual.