Entre los métodos de memorización más eficaces, los mapas mentales resultan ser uno de los más pertinentes para los niños con trastornos del aprendizaje (dislexia, discalculia, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad…). Con colores, pictogramas y palabras clave, es posible organizar las ideas de una misma lección. Presentación.

¿Por qué los mapas mentales son adecuados para los niños con DYS?

En el sistema escolar actual, un niño con un trastorno del aprendizaje no logra ver valorado su esfuerzo. En sus cuadernos de clase, a menudo apagados, encontramos fotocopias en blanco y negro y textos sin ilustraciones. Bajo la presión del rendimiento, se esfuerza, pero acaba desanimándose ante la falta de resultados convincentes.

Sin embargo, existen métodos que pueden cambiar esta situación: gracias a los mapas mentales, es posible aprender más fácilmente, memorizar de forma más eficaz y repasar con gusto, mientras se divierte. Niños con dislexia, TDAH, disgrafía… pueden recuperar algo de impulso en su camino escolar gracias a esta técnica.

¿Cómo funcionan?

La memoria y la comprensión de una información requieren el uso conjunto y simultáneo de los dos hemisferios del cerebro: el derecho para procesar las formas, los colores y la síntesis; el izquierdo para las palabras, el análisis y los detalles. El mapa mental, por su parte, activa todas estas funciones a la vez: la visión sintética del tema, tanto como la visión detallada, las palabras clave, tanto como las imágenes y las formas.

Un mapa mental se compone siempre de un núcleo, que indica el tema del mapa, de ramas principales, que indican los temas principales, y de ramas secundarias, que aportan los detalles sobre el tema de la rama correspondiente.

Se lee comenzando por el núcleo, y luego recorriendo la primera rama principal, arriba a la derecha, antes de entrar en los detalles de sus ramas secundarias. A continuación, la lectura del mapa mental continúa en el sentido de las agujas del reloj.

¿Cómo elaborar sus propios mapas mentales?

Es posible organizar el programa escolar de primaria en torno a mapas mentales, creando uno por lección, en cada asignatura: lengua, matemáticas, historia-geografía, ciencias, etc.

Para optimizar el proceso de memorización, se recomienda encarecidamente respetar algunas reglas: un formato de papel apaisado, un núcleo ilustrado en el centro, ramas que respeten un tema por color, una o dos palabras clave, y pictogramas sencillos pero evocadores.

Una lección de matemáticas puede tratar en su núcleo los ángulos, con ramas principales sobre su definición, en azul, la medición y el trazado, en violeta, y los tipos, en verde (ángulo recto, ángulo llano, ángulo agudo, ángulo obtuso). Todo ello ilustrado con dibujos y palabras clave, para favorecer la memorización de la lección.

No dude en solicitar la ayuda de los profesionales de apoyo escolar de la plataforma Ora-Visio: especializados en trastornos DYS, TDAH y TEA, utilizan con frecuencia el método de los mapas mentales para favorecer el aprendizaje.