Los niños con Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) tienen dificultades para estimar el tiempo pasado y futuro. Por ello, tienden a procrastinar, a quedarse sin fuerzas ante una tarea larga y a pensar, a menudo erróneamente, que disponen de tiempo de sobra para realizarla. Por suerte, un coaching en TDAH puede ayudarte a poner en marcha algunos trucos para comprender mejor esta noción.

¿Cómo luchar contra la procrastinación?

Truco n.º 1: Respetar su propia escala de prioridades

Un niño con TDAH gestiona sus prioridades en función del tiempo: cuanto más se acerca el plazo, más sube esa tarea en su escala personal de prioridades. En lugar de meterle prisa y presionarlo, aprende a dejarle gestionar este aspecto…

Truco n.º 2: Eliminar los distractores

Si bien es posible retirar los distractores en un niño con TDAH (móvil, PlayStation, ordenador…), con la edad, tendrá que identificarlos él mismo para poder retirarlos.

Truco n.º 3: Definir los días y horas para realizar la tarea

Después de estimar el tiempo necesario para realizar una tarea, hay que ubicarla concretamente en su horario, en las franjas horarias que él prefiera, porque sabe cuándo su atención es de mejor calidad. Para los más pequeños, no dudes en utilizar un panel de rutinas con pictogramas.

¿Cómo comprender mejor el tiempo?

Truco n.º 4: Establecer rutinas

Los rituales son definitivamente un apoyo para los niños con TDAH: aligeran su día a día, porque a fuerza de repetición, el cerebro logra crear nuevas conexiones que facilitan las tareas.

Truco n.º 5: Hacer tomar conciencia del tiempo desde muy pequeño

Para hacer que el tiempo sea más «palpable», no hay que dudar en hacer comparaciones. Por ejemplo, el trayecto del colegio a casa dura 10 minutos, lo mismo que un episodio de su serie favorita. Esto puede convertirse así en una unidad de tiempo.

Truco n.º 6: Usar soportes y herramientas para encuadrar el tiempo

La base del aprendizaje del tiempo se apoya en un time-timer para materializarlo, una agenda para organizar la semana escolar, un calendario para planificar y anticipar (y un despertador para aprender la hora de levantarse y de acostarse).

¿Cómo impulsar la perseverancia de un niño con TDAH?

Truco n.º 7: Valorar los esfuerzos

Sean cuales sean los resultados obtenidos, es absolutamente esencial valorar los esfuerzos realizados por un niño con TDAH: «solo te has pasado 5 minutos del tiempo que habías estimado»; «no has terminado los deberes, pero tu letra está muy cuidada»…

Truco n.º 8: Ser un ejemplo a seguir

Para ayudar a tu hijo con TDAH a gestionar mejor su tiempo, se trata de retomar todos estos trucos y aplicártelos a ti mismo: debe poder verte como un ejemplo a seguir.

Truco n.º 9: Pedir ayuda a un coach en TDAH

Ante un niño tan sorprendente como desconcertante, no hay que dudar en pedir ayuda a un profesional para obtener un acompañamiento personalizado y calibrado en función de las dificultades específicas de tu hijo.